•La niñera• |Capítulo 34|
Ellos se separaron, rápidamente. No estaba muy segura de qué era lo que sentía en éste momento, una mezcla de sentimientos extraños, pero podía jurar que ninguno de ellos eran celos. Sí rabia, enfado. Porque que mi mejor amiga se estuviera besando con Alex significaba que quizás había algo incluso antes de que Alex se fuera a Inglaterra.
—________(TN)… -Me llamó Vanessa pero yo negué con la cabeza. Aún totalmente sorprendida por lo que mis ojos estaban viendo-
—No, no digas nada -Apenas susurré-
—_________(TN), no es lo que parece -Murmuró Alex-
—¿Que no es lo que parece? -Pregunté sarcásticamente mientras alternaba mi mirada entre ambos- ¿No tienes una excusa más nueva, Alex? Eres mi novio, y tú mi mejor amiga, ¡Y se están besando!
—_________(TN) no entiendes…
—¡Claro que entiendo! ¡Eres una cínica Vanessa!
—¿Yo cínica? ¿Me dice cínica la chica que se estaba revolcando con Justin hace solo unas horas atrás sin haber terminado con Alex?
No pude responder a eso, solo la miré, decepcionada. Una mirada de arrepentimiento brilló en los ojos de Vanessa.
—_______(TN) lo siento no debí…
—No, no debiste -La interrumpí antes de que terminara- Me voy, que sean felices.
Tiré el móvil de Vanessa al suelo, enfadada, cabreada y consternada.
—Y no olvides borrar mi número de tu agenda -Dije y salí de ahí lo más rápido que pude. Una fina brisa envolvió mi cuerpo, estaba más helada que hace cinco minutos o quizás solo era yo.
—¡________(TN) espera!-Me gritó Vanessa y me alcanzó corriendo. Yo no me molesté en detenerme ni en mirarla- Deja que te explique… ________(TN)… ¡Tú ni siquiera amas a Alex!
Me detuve, furiosa, me di vuelta para enfrentarla.
—No, tienes razón -Dije seria- Pero eso no quita el hecho de que te estabas besando con él… ¿Qué sientes por él, Vanessa?
Vanessa miró al suelo y respondió en un susurro:
—Me gusta hace mucho tiempo…
—Suficiente, me voy -Dije y seguí caminando, pero como era de esperarse ella me siguió-
—¿Por qué mierda te enfadas? ¡No sientes absolutamente nada por él!
—¿Quieres saber por qué me enfado? -Me detuve de nuevo- Me enfado porque me mentiste, me ocultaste la verdad, ¡jamás me dijiste que te gustaba Alex!
—¿Cómo querías que lo hiciera si te pidió que fueras su novia apenas un mes después de que los presentara hace tres años? ¡No quería lastimarte! ¡Te gustaba!
—¡Me habrías lastimado! Pero lo habría aceptado, ¡éramos amigas! Que te guste el mismo chico que me gustaba… no es un delito, ¿pero ocultármelo y besarte con él a mis espaldas? ¡Eso sí lo es!
Vanessa iba a hablar pero yo la interrumpí.
—¿Cuántas veces sucedió, Vanessa? Y quiero la puta verdad.
—Muchas -Ella suspiró, pero siguió hablando antes de que yo me diera vuelta- ¡Pero siempre lo detuve! Le dije que eras mi amiga y que no podíamos besarnos… no podíamos estar juntos porque no quería lastimarte… ahora me besó y yo… pues… no pude detenerme. ¡Lo extrañé! Y sabiendo que tú no lo amabas no me sentí culpable de hacerlo.
—¿Y por qué tengo que creerte? -Bufé- ¿Cómo sé yo que no le seguiste el juego, eh?
—Porque soy tu amiga y no te haría eso.
—¡Oh, por favor! Las amigas no se hacen eso Vanessa, no se mienten entre ellas.
—¿Y qué querías que hiciera, eh? -Ahora ella también estaba enfadada- Habías roto con Drake Miller luego de lo que el maldito te hizo, estabas destrozada, entonces llegó Alex y pareció que volviste a tomar en cuenta al sexo opuesto. ¿Cómo querías que te quitara eso? No podía simplemente decirte lo que sentía por Alex, porque te conozco y sabía que ibas a dejarlo si yo te decía. ¡Todo lo que hice lo hice por ti!
—¿Y por qué ahora no me dijiste la verdad si ya sabías que amaba a Justin?
Me quedé callada de pronto. Vanessa también lo hizo. ¿Qué acababa de decir yo? ¿Que amaba a Justin Bieber? ¿De verdad lo amaba?
—Solo no se dieron las circunstancias -Respondió en un susurro que yo apenas entendí. Mi cerebro estaba procesando rápidamente las palabras que yo acababa de decir-
Había creído que lo amaba hace algún pequeño tiempo atrás, pero un amor diferente, el mismo amor que le tenía cuando éramos pequeños, y lo amaba, en serio, pero como amigo.
Una cosa era estar enamorada de él y otra cosa era decir que lo amaba.
—________(TN)…
—Lo siento, no quiero discutir esto ahora, Vanessa -Dije cortante y me fui. Para mi buena suerte Vanessa no me siguió, y aunque lo hubiera hecho, no le habría tomado importancia porque mi cabeza estaba pendiente de todo menos de ella-
Cuando entré a la casa de los Bieber con el corazón latiendo rápidamente, un silencio sepulcral reinaba en el ambiente. Subí las escaleras al segundo piso y miré en la habitación de los dos pequeños. Ambos dormían tiernamente abrazados y tapados con una mantita. Sonreí ante la escena y salí con cuidado de la habitación para dirigirme a la de Justin, quien también estaba durmiendo. Me mordí el labio inferior, apreciando lo hermoso e inofensivo que se veía al dormir.
—Hey, ¿vas a quedarte mirándome mucho rato más o vas a venir a acostarte conmigo? -La voz de Justin me hizo exaltarme, una risita se escapó de sus labios y yo no pude evitar sonreír también. Su acusación, aunque cierta, me sorprendió ya que tenía los ojos cerrados.
—No estoy mirándote -Murmuré y rodeé la cama para acostarme junto a él-
—Ya, claro.
—Eres un creído -Lo golpeé en el hombro despacio, y antes de que pudiera sacar mi mano él la cogió de la muñeca y me obligó a abrazarlo, yo obviamente no me negué y me acerqué más a él, haciendo que nuestros cuerpos hicieran contacto. Lo abracé por la cintura fuertemente y él entrelazó sus manos con las mías.
—Estás fría -Dijo- ¿Te fue bien con Vanessa?
Mala pregunta.
Suspiré y me acerqué aún más a él, dejando mi nariz en su cuello que olía a un perfume que no tenía idea cuál era pero, olía delicioso.
—¿Estás intentando distraerme para evadir mi pregunta?
Yo me reí.
—No, tonto. Me fue bien, solo tenía que devolverle el móvil y ya.
—Pues… suenas algo… no lo sé ¿triste?
—Estoy bien, solo estoy cansada, eso es todo.
—¿Segura?
—Justin no jodas.
—Vale, vale. Seguiría jodiéndote de todas las maneras posibles…
—Justin… -Lo regañé y él se río-
—… Si no tuviera esta resaca, pero la tengo, así que creo que voy a seguir durmiendo.
—Duerme entonces.
—No sin que antes me des un beso -Dijo y se giró para quedar frente a mí, sin embargo no deshice mi abrazo-
—Justin, odio el olor a Vodka, ya te lo dije, así que no -Dije y me giré, rompiendo el abrazo y dándole la espalda-
—Me lavé los dientes como… tres veces y me enjuagué con enjuague bucal cuatro, además de que me comí un paquete de chicles de menta, tenía que hacer algo mientras lograba que estos dos demonios se durmieran.
Me giré de nuevo, haciéndonos quedar de frente otra vez.
—Eres un idiota.
—Me lo has dicho un par de veces -Estábamos tan cerca que su aliento chocó contra mi rostro al hablar, y definitivamente olía a menta fresca, así que sonreí y lo besé fue un beso lento, tierno, como si tuviéramos todo el tiempo del mundo. Sus manos me tomaron y me pusieron sobre él para hacer más cómoda nuestra posición. Recordé la marca que me había dejado en el cuello y sonreí sobre el beso, bajé a su cuello y le esparcí algunos besos antes de morderlo, Justin se quejó, pero sabía que era de una buena manera.
—Me la debías -Susurré a su oído y mordí el lóbulo de su oreja, para luego volver a sus labios de nuevo-
Temblé ligeramente cuando sus manos frías se colaron debajo de mi blusa y me proporcionaron suaves caricias, el beso subía de tono a medida que los segundos pasaban y para este momento nuestras lenguas estaban luchando entre sí para poder explorar a fondo la boca del otro respectivamente.
Gemí sobre sus labios y me separé un poco de él solo para volver a sus labios de nuevo y morder cuidadosamente su labio inferior. Nos hizo girar quedando yo debajo de él, completa y gustosamente atrapada. Sonreí sobre sus labios y jugué con su blusa unos segundos antes de que él se percatara y levantara los brazos para que pudiera quitársela. Acaricié su espalda desnuda y luego sus brazos, memorizando cada pulgada de su piel Justin desabotonó mi blusa pero yo estaba tan perdida en sus caricias que ni siquiera me di el trabajo de levantarme un poco para quitármela, en cambio enredé mis manos en su pelo y lo acerqué más a mí.
Mi mente estaba trabajando a mil por hora; sabía que sentía algo por Justin, pero no sabía qué, ¿hasta que punto llegaba?
La respuesta salió sin querer de mis labios:
—Te amo, Justin -Susurré, sin darme cuenta. Justin se congeló y dejó de besarme. Me miró con ojos confundidos, y solo ahí me percaté de que había cometido el peor error de mi vida-
OMG Me encanta, asdfghjklñ, Vanessa y Alex han echo mao y menos mal que Rayita les dejo todo claro, me ha encantado que Rayita le dijese que le ama, subeee prontooo pliiis necesito saber si la ama o hace algo xd, siguientee go go go!! Ajajja Llevo esperando este capi todo el sia jaaja bueno byeee un beso.de nutella y siguienteeee ;)
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